Este noviembre se ha publicado el número 472 de Cuadernos de pedagogia bajo el título Aprender por proyectos en Secundaria. He tenido el gusto de participar junto a compañerxs como Jordi Doménech, Neus Sanmartí,  Aitor Lázpita, Fernando Trujillo o Rosa Liarte.

Agradezco a la redacción de Cuadernos poder difundir el artículo. Para quien pueda interesar aquí en su formato original (en pdf).

captura-de-2016-12-01-20-34-21

De cómo el oso hormiguero se intenta convertir en perro lobo

Dos animales se encuentran en mitad del bosque. ¿Tú quién eres?, pregunta uno. A lo que el otro responde, yo soy un perro lobo; mi madre era una loba y mi padre un perro. Pero tú… dice el otro, tú sí que eres extraño, ¿Qué eres? A lo que responde, yo soy un oso hormiguero. Sorprendido, el perro lobo exclama ¡Venga ya! ¡Eso es imposible!

Pues bien, así es como me he sentido durante mis primeros años. Mi madre disciplinar por un lado -las Matemáticas- y mi madre pedagógica por otro -las competencias- me han hecho sentir como el oso hormiguero del chiste. Dos madres que contribuyen a configurar qué profesor soy, pero que me han hecho sentir cierta impostura relacionada con la tensión entre las asignaturas tradicionales y las competencias. Una incomodidad latente que con afecto llamo sensación oso hormiguero, o simplemente, hormigueo.

Este artículo es una reflexión sobre los factores que provocan esa incomodidad, está dirigido a quien pueda interesar, pero especialmente a la población de osos hormigueros y osas hormigueras que pueblan los centros educativos. También es, en cierto modo, una declaración pública del deseo de transformación en perro lobo.

 

La tensión entre materias y competencias

Esta transformación está en marcha, pero el hormigueo permanece. Cuando mis alumnos me preguntan con condescendencia, ¿ésto para qué sirve? Cuando me sorprendo a mí mismo haciéndome la misma pregunta, ¿ésto que haces para qué sirve? ¿qué aprendizaje propone? ¿qué intención tiene?

Me imagino esta tensión como el juego de la soga. A un lado, unas personas adultas, que podrían representar los docentes, las familias, la tradición educativa o la presión social, estiran de las asignaturas. Al otro, niños y niñas, que podrían simbolizar a los alumnos, estiran de las competencias, de la ganas de crecer, de ser y de saber.

No es relevante quién estira qué, o quién estira más, lo que importa es crear las condiciones para que todos y todas estiremos en la misma dirección para conseguir más y mejores aprendizajes.

Competencias y asignaturas no son excluyentes, todo lo contrario, se complementan. A menudo nos perdemos en discursos grandilocuentes, que sin duda juegan un papel, pero la cosa en el fondo es bien sencilla, si nos creemos de verdad que la educación debe preparar para la vida, actualmente las escuelas pueden parecer un poco marcianas.

Mi disciplina, las Matemáticas

A mi modo de ver, las asignaturas tradicionales son una proyección de nuestra historia, son la manera en que se ha catalizado parte del conocimiento. Anton Aubanell dice “hacemos matemáticas en honor al espíritu humano”, y también dice que las matemáticas tienen una doble alma: son herramienta y pensamiento. Son una herramienta que nos permite describir, analizar y comprender el mundo que nos rodea, pero a su vez son puro pensamiento.

A los niños y niñas les interesan ambas almas, se interesan y se sorprenden de cómo las matemáticas efectivamente les permiten describir y comprender el mundo, e incluso más allá de si este interés es correspondido, me parece que tenemos la responsabilidad de que las puedan conocer.

Honestamente, no sé imaginarme una escuela sin Matemáticas, pero tampoco una que no ceda más responsabilidad y autonomía a los niños y niñas, que proponga procesos de aprendizaje centrados en la acción y la participación, más que en la palabra, que, en definitiva contribuyan de manera más decidida a que nuestros jóvenes desenvolupen competencias para la vida.

Trabajar sólo con asignaturas para adquirir competencias para la vida es como usar tenazas para clavar clavos, se puede hacer, pero existen herramientas más adecuadas. Es necesario salir de la disciplina para darles valor. En mi ámbito, hay ciertos procesos terriblemente matemáticos que para desarrollarse y justificarse con naturalidad necesitan salir del aula de Matemáticas.

¿Existe el envase perfecto? De cómo las Matemáticas vivas “llaman” otras materias.

En 2º de la ESO una actividad de Matemáticas fue el germen de un proyecto ABP en forma de trabajo globalizado. Partimos de la pregunta: ¿Existe el envase perfecto? Trajimos envases a clase y pusimos la pregunta sobre la mesa, lo que nos llevó a hacer una lista de cualidades que definan esa perfección, discutimos qué características son más relevantes y escogimos tres, puntuamos los mejores envases en función de esos criterios.

El trabajo iniciado, planteamos el reto: construir un envase para un producto. A partir de ahí, en Visual y plástica hicieron esbozos del envase y prepararon el diseño del packaging, en Lengua Castellana y Ciencias Sociales analizaron anuncios publicitarios, en Inglés crearon su propio anuncio, en Lengua Catalana analizaron etiquetas de envases, en Tutoría vieron el documental “Plásticos a la deriva” y recibieron un taller externo sobre la presión de grupo y la publicidad, y en Ciencias Naturales y Matemáticas unimos las horas para hacer una única actividad: construir un envase con una capacidad de 750 ml.

La primera diferencia de esta propuesta de aprendizaje respecto al trabajo disciplinar, y quizá la más importante, es que requiere un equipo docente. Un equipo capaz de hacer emerger de un problema los conocimientos que lo componen.

Otra diferencia clave es que la naturaleza del trabajo contribuye a dar más importancia al proceso, dado que las actividades tienen una finalidad superior, construir una respuesta desde una perspectiva global.

A menudo las actividades facilitan el trabajo en equipo, puesto que las tareas complejas agradecen la colaboración, convierten el trabajo en equipo no en un triste objetivo de aprendizaje, sino en una necesidad.

A menudo, en mi materia, en sesiones de una hora, me he encontrado proponiendo a mis alumnos tareas en grupo que son en esencia individuales. Obviamente esto no significa que no pueda proponer tareas genuinamente grupales dentro de mi materia, pero sí que un entorno globalizado permite crear situaciones de aprendizaje más complejas, donde el trabajo en equipo, la colaboración, la iniciativa personal y la autonomía son cualidades más fácilmente conjugables, porque son necesarias.

Por otro lado, permite poner conocimientos conceptuales y procedimentales (terriblemente necesarios) al servicio de una finalidad (¡Aquella que probablemente los creó!) de una manera más natural. Ir del problema a la solución es mucho más atractivo en términos de motivación y aprendizaje.

Diseñar un envase con una capacidad concreta implica saber calcular áreas y volúmenes. Crear un eslogan para tu producto invita a analizar anuncios publicitarios. Y hacer un buen diseño y un eslogan atractivo implica saber calcular con precisión o escribir con sentido, ingenio y corrección. De nuevo, la precisión en el cálculo o la corrección ortográfica no son un objetivo, son una necesidad. Aunque podría parecer una nimiedad, esto propone una relación muy distinta con el conocimiento y el aprendizaje.

En resumen: Si pienso en mi madre disciplinar, globalizar es una oportunidad magnífica para crear la necesidad de saber matemáticas. Que siendo honesto y autocrítico, y sin ánimo de ofender a nadie, falta nos hace. Y me parece que el problema no es exclusivo de mi disciplina. Si pienso en mi madre competencial, globalizar una condición necesaria y obligatoria, que a pesar de que complementa y enriquece el aprendizaje disciplinar, tiene sentido por sí misma. Y cuando la globalización cobra sentido por sí misma, se hace evidente que compartimentarla en disciplinas es condenarla a ser una globalización débil, una que suma en lugar de integrar.

De nuevo una tensión.Sigue presente cierto límite competencial, cierta irrealidad de aprendizaje natural (no escolar). Sigue faltando algo entonces.

Proyecto desigualdades. Lo que pasa cuando dejas de romper el problema en trozos pequeños.

“Tienes dos opciones, romper el problema en trozos
tan pequeños como sea necesario o dejar que lo intenten”.

Profesor de High Tech High

Esta cita, extraída del documental Most likely to succeed, es para mí la definición mínima de aprendizaje basada en proyectos.

Una exposición, un documental, un herbario virtual, una comida para las familias, una revista, un itinerario cultural, un acto solidario, una donación de sangre o un congreso científico son ejemplos de productos finales que han dado pie a proyectos transversales en mi centro.

Tal y como los entendemos en mi centro, los proyectos transversales consisten en la elaboración por parte de toda una promoción de un gran producto único trabajando en equipos cooperativos.

¿Cómo lo hacemos? Los alumnos se dividen en grupos base, habitualmente de cuatro personas, y cada una de ellas tiene un rol experto que depende del producto final. Por ejemplo, en el caso de la revista los roles son editor gráfico, redactor, productor e ilustrador-fotógrafo. En esencia, un proyecto transversal consiste en una combinación de sesiones en grupos de expertos y en grupos base. En las primeras, cada grupo de expertos resuelve tareas relacionadas con su rol, pero que afectan al conjunto de la promoción. Por ejemplo, los redactores deciden qué tipo de artículos incluirán la revista, y analizan características, los editores gráficos aprenden a usar un programa de diseño y preparan las plantillas base para cada tipo de artículo, los productores se ocupan de buscar financiación para la revista, y los ilustradores-fotógrafos analizan los elementos gráficos de una revista, deciden qué tipo de ilustraciones o fotografías puede incluir la revista. En las segundas, cada grupo base conjuga la experiencia de cada rol experto para elaborar una parte del producto final. Por ejemplo, en el caso de la revista, cada grupo base elabora una doble página.

Por el camino también se hacen talleres, vemos audiovisuales, salimos del centro, invitamos expertos externos, hacemos actividad física… Por ejemplo, en la revista, visitamos la redacción de una revista local, nos visitó una diseñadora gráfica, vimos la película Primera Plana… Pero en esencia, durante dos semanas, todas las horas, una vez cada trimestre, todos los alumnos y las alumnas, junto a su equipo docente, asumen tantos procesos como sea posible para realizar un producto único y presentarlo públicamente a las familias el último día de proyecto.

En términos de aprendizaje, como docentes, ¿os parece esto tan potente como a mí?

Dice Gershan Harel que todo conocimiento que la humanidad sabe es fruto de la resolución de un problema. A veces me parece que en las escuelas hemos eliminado los problemas de la ecuación, y nos dedicamos exclusivamente a transmitir soluciones. Soluciones, permitidme que insista, a problemas que nuestros alumnos a menudo no quieren resolver. Los proyectos transversales, desde mi humilde e inexperto punto de vista, son un escenario maravilloso para priorizar el problema frente a la solución, la necesidad de querer hacer bien una cosa frente al conocer el mejor procedimiento para hacerlo bien, la competencia frente al concepto.

Todo esto, ¿es necesario? ¿es pasajero?

No, por supuesto que no. Lo constatan mis alumnos, que ni se sienten motivados, ni aprenden. Lo constato yo mismo, que abandonaría esta profesión si no encontrara maneras de proponer una relación pedagógica distinta. Lo constata una sociedad que se quiere democrática y demanda ciudadanos capaces de discutir, consensuar, con gente diversa, sobre temas abiertos… Lo constatan las empresas, que necesitan personas con habilidades complejas, con capacidad de trabajar en equipo, de autopropulsarse… Lo constata una sociedad digital, que ha transformado el acceso a la información y los canales de comunicación y relación.

No sé quién dijo que los jóvenes, como los adultos, aprenden aquello que quieren aprender. Es una frase que acepta diferentes interpretaciones, pero que para mí significa que el aprendizaje surge de uno mismo, que de algún modo, aprender requiere una intencionalidad por parte del aprendiz. Si aceptamos esto, me pregunto si hacemos lo suficiente para ampliar el conjunto de cosas que nuestros chicos y chicas quieran aprender.

Los proyectos o el ABP no son mejores ni peores, ni son la solución a todos nuestros problemas, pero permiten una relación distinta con el aprendizaje y el conocimiento, permiten crear necesidades de un modo distinto, más real, más significativo. Bien entendidos, contribuyen a desarrollar competencias para la vida.

Referencias

Així es titula la sessió en que vaig participar fa ja mesos juntament amb l’Azahara Casas a la jornada El treball per projectes a l’educació secundària organitzada per l’Associació de Mestres Rosa Sensat.

Recullo aquí les diapositives i les notes que vaig escriure per preparar la intervenció.

Resposta curta

  • El títol d’aquesta sessió és “Matèries o competències?”. Una provocació, cosa que m’encanta. La pregunta és directa i no té resposta tancada, o si més no, demana una justificació… un se sent temptat a triar.
  • Coneixeu l’acudit de l’ós formiguer?
  • Dos animals es troben al bosc:
    – Tú qui ets?
    – Jo sóc un gos llop. La meva mare era una gossa i el meu pare un llop. I tu qui ets?
    – Jo sóc un ós formiguer.
    – Si home si!!”
  • Doncs bé, són molts els moments en que m’he sentit ós formiguer dins i fora de l’aula, i part d’aquesta incomoditat està relacionada amb la tensió entre matèries i competències.
  • Heu sentit vosaltres aquesta tensió?
  • La tensió es podria simbolitzar amb el joc de la corda. En un extrem unes persones adultes estiren de les matèries, a l’altre un nens estiren de les competències.
  • No és casual que les persones adultes estirin les matèries, que poden representar els mestres i professors, les famílies, o la societat en general. Ni tampoc que els nens i nenes estirin les competències, de les ganes de créixer, de fer, de ser i de saber.
  • No és rellevant qui estira què, o qui estira més, el que importa és aconseguir condicions per què tots i totes estiréssim en la mateixa direcció per aconseguir més i millors aprenentatges.
  • L’altre dia vaig topar amb un vídeo en que l’Andreu Buenafuente explicava una entrevista al pintor Joan Miró. El periodista li preguntava:
  • “Señor Miró, para usted que ha revolucionado el arte, pero partiendo de un primer simbolismo, un paisajismo…” una pregunta súper llarga “… cómo explicaria usted su evolución hasta el punto actual donde se encuentra con los colores y el lenguaje propios de …” no acababa mai… tal tal tal i acaba. Es fa una pausa llarga i el Miró diu “Mire usted. Una cosa lleva a la otra.”
  • Aquesta és la meva resposta curta a la pregunta que dóna nom a aquesta sessió: “matèries o competències?”. Mire usted, una cosa porta a l’altra
  • Per dos motius: 
    • perquè efectivament, una cosa porta a l’altra. Competències i matèries no són excloents, tot el contrari, es complementen. Les competències necessiten les matèries i les matèries porten a les competències. 
    • i alhora, perquè sovint ens perdem en discursos grandil·loqüents, teories filosòfiques, pedagògiques, socials, econòmiques… que juguen el seu paper, però la cosa en el fons és ben senzilla, si ens creiem de veritat que l’educació ha de preparar per la vida l’escola comença a ser una cosa un pèl marciana.

El context, l’Institut-Escola Les Vinyes

  • Dit això, m’agradaria compartir com visc aquesta tensió entre matèries i competències, des d’una perspectiva d’aula, com a professor de Matemàtiques, però també com a professor de projectes. Per això necessito situar el meu context, el projecte educatiu de l’Institut-Escola Les Vinyes de Castellbisbal.
  • Motors a tres temps: treball disciplinar, treball globalitzat, projectes transversals
    • Treball disciplinar: matemàtiques, llengua, ciències…
    • Treball globalitzat: centre d’interès o pregunta rellevant abordada des de les matèries
    • Projecte transversal: producte únic elaborat per tota la promoció treballant cooperativament, sense presència explícita de les matèries
  • Crec que existeix una progressió entre aquests tres temps i la pregunta d’aquesta sessió. El treball disciplinar són les matèries, i els projectes transversals són les competències.

El primer temps, la meva matèria, Matemàtiques

  • Les matèries són una projecció de la nostra història, són la manera en que s’ha catalitzat part del coneixement. Fa dos diumenges entrevistaven a l’Anton Aubanell a El Punt Avui i deia “Fem matemàtiques en honor de l’esperit humà.”
  • L’Anton Aubanell també diu que les matemàtiques tenen una doble ànima, són eina i pensament. Són una eina que ens permet descriure, analitzar i comprendre el món que ens envolta, però també són pur pensament.
  • Els i les alumnes gaudeixen de totes dues ànimes, i a banda de si gaudeixen o no, crec que tenim la responsabilitat de que les puguin conèixer.
  • En contra d’aquesta manida i cansada visió dels alumnes “que no escolten, que no s’esforcen, que no blablabla”, el que m’he trobat en la meva curta experiència són persones que volen comprendre què fan i per què ho fan (cosa meravellosa).
  • Quan un alumne pregunta “això per què serveix?” no es refereix només a una utilitat pràctica, els alumnes no necessiten que serveixi per res, gaudeixen cada dia de coses que no serveixen per res (música, esport, amistat, videojocs…), en realitat ens estan dient que no veuen ni utilitat, ni interès. Així que hauríem de parar bé les orelles! És un crit d’auxili!
  • Aquestes preguntes ens incomoden per què sovint qüestionen què estem fent, i no sabem donar resposta (moment ós formiguer).
  • Fins aquí la defensa de la necessitat d’ensenyar i aprendre matemàtiques, i de que cal enriquir la manera d’ensenyar-les.
  • Tan mateix, és evident per mi, que competencialment parlant les matèries tenen un “límit superior”. Treballar per competències exclusivament amb matèries és com fer servir tenalles per clavar claus, es pot fer, però podem trobar eines més adients.
  • A pesar d’això, aquest “límit superior competencial” de les matèries no les desacredita.
  • Alhora, hi ha cert tipus d’aprenentatges terriblement matemàtics que necessiten anar més enllà de l’aula de matemàtiques. Una cosa lleva a la otra.
  • Més direcció, més discurs, més importància dels continguts.

El segon temps, els treballs globalitzats

  • Tal com els entenem actualment al meu centre els treballs globalitzats parteixen d’un centre d’interès o d’una pregunta rellevant que s’aborda des de les matèries. Són un seguit d’activitats amb un objectiu comú.
  • Es pot mesurar la bellesa? Existeix l’envàs perfecte? Podem viure sense aigua? Som atòmics?
  • La primera diferència clau és que globalitzar requereix un equip docent.
  • El tipus de treball et porta a donar més importància del procés per què les activitats tenen una finalitat superior, construir una resposta des d’una mirada global.
  • Sovint les activitats faciliten el treball en equip, és a dir, es més fàcil dissenyar activitats on treball en grup sigui una necessitat, no un objectiu. Si una tasca és millor fer-la individualment, és poc pràctic, i fins i tot estúpid, fer-ho en grup.
  • Permet posar en joc més competències metodològiques: aprendre a aprendre, iniciativa personal, autonomia…
  • Permet posar els continguts al servei d’una finalitat de manera més natural. Anar del problema a la solució, que és més atractiu en termes de motivació. Per exemple, dissenyar un envàs de 750 ml implica saber calcular àrees i volums, fer un eslògan pel teu producte justifica l’anàlisi anuncis publicitaris, etc.
  • Miran-t’ho des de la meva matèria, globalitzar és una oportunitat magnífica per crear la necessitat de saber matemàtiques. I m’atreviria  a dir que passa el mateix amb totes les matèries.
  • conseqüències en l’avaluació: qui avalua? què avalua? condicions més favorables per la coavaluació i l’autoavaluació
  • exemple: existeix l’envàs perfecte?
  • Quanta gent recorda la fòrmula de l’àrea d’un paral·lelogram? I d’un rombe? Aquest podria ser el límit?
  • Quan menys sumatiu, més globalitzat.
  • Quan més globalitzat més tensió entre estructures organitzatives tradicionals: sessions d’una hora, disciplinars, poca coordinació entre matèries…

El tercer temps, els projectes transversals

  • Transversalitat total, matèries diluïdes
  • Equip docent (habitualment 6 persones) treballant cooperativament.
  • Relativitzar la importància del producte, de resultat, en favor del procés i dels aprenentatges no cognitius. De les 28 cosas a desaprendrer trabajando proyectos:
  • El éxito de un proyecto no se mide por la calidad de la producción final, y pese a que no sé cómo se mide o si puede medirse, sí sé que es directamente proporcional a la cantidad de alumnxs y docentes que se sientan responsables del proceso.”
  • Oportunitat idònia per cedir molta més responsabilitat als nois i noies. De les 28 cosas a desaprendrer trabajando proyectos:
    • No es fácil, y puede no ser bien recibido, tampoco es “guay” o moderno, es un objetivo de aprendizaje. Según cómo se mire, para ambas partes es más fácil decirles qué color de bolígrafo deben usar.
    • Te sientes responsable de que todo salga bien, pero tu responsabilidad debe acabar donde empieza la de tus alumnos.
    • Te sientes responsable de que todo salga bien, pero el bien deben definirlo tus alumnos, no tus expectativas.
  • Fals dilema de que s’aprenen “menys continguts”.
  • S’aprenen matemàtiques treballant per projectes?
  • Treball cooperatiu natural, és a dir, entorn de treball complex que crea la necessitat de treballar cooperativament. Com a la vida quotidiana i professional!
  • Dificultats: alumnes que acaparen, alumnes que no mouen un dit, és una dificultat, però no és una pedra al camí, és el camí!
  • El treball en equip és com la idea d’un ànec.
  • La gestión del trabajo en equipo no es algo que hay que solucionar para poder seguir adelante, es una parte esencial del proceso de aprendizaje.
    • El trabajo en equipo es igualmente complejo, doloroso y necesario para el equipo docente.La calidad del trabajo cooperativo del equipo docente es un objetivo de aprendizaje para los docentes y un mensaje para los alumnos.
    • El equipo docente trabaja cooperativamente y aprende a trabajar por proyectos mientras hace proyectos. Otro meta-mensaje.
    • Cuando importa el proceso, la iniciativa personal, la colaboración, la participación responsable y la creatividad se pone de manifiesto que la evaluación tradicional está centrada en el producto, en el contenido. Dicho de otro modo, hace falta otro tipo de evaluación.
  • Els projectes proposen una relació diferent amb el coneixement.
  • La definición más corta de #abp que he oído, y de hecho, la única que recuerdo, es “Tienes dos opciones, romper el problema en trozos tan pequeños como sea necesario o dejar que lo intenten”.
  • Tots els alumnes aprenen el mateix? Es clar que no.

Tancant

  • Tot això és un caprici? Ho veig jo, ho diuen els meus alumnes, ho diu la societat. Ho diuen fins i tot les universitats i els experts educatius! I encara necessitem que ho digui més gent. No és un caprici, és una necessitat.
  • Justificar el treball competencial o per projectes per la motivació o l’interès que genera pot resultar confús o enganyós, i sense dubte decebedor des del punt de vista docent. Treballant per projectes no s’aprèn més o menys, s’aprenen coses diferents.
  • Un bon equilibri entre totes dues coses em satisfà enormement, i més enllà del camí que ens queda per recorre al meu centre, crec que comptem amb la complicitat i el suport dels nostres alumnes i les nostres famílies.
  • El treball competencial necessita les matèrires i les matèries necessiten el treball competencial.
  • Resumint, crec que mai més seré un ós formiguer, aquest procés de transformació no té volta enrere. El meu objectiu és convertir-me en un home llop, i és que com va dir Joan Miró. Una cosa porta a l’altra.

Arrel de la meva participació al projecte Educació Demà de la Fundació Bofill em van fer aquesta entrevista relacionada amb el tema de la trobada: “Repensar els espais escolars per l’educació del segle XXI”. La republico aquí per qui pugui interessar.

“A mesura que el docent aplica metodologies noves, necessita canviar els espais perquè els tradicionals poden ser una limitació”

“Repensar els espais escolars per l’educació del segle XXI” és la cinquena de les tendències de canvi en educació que es tracta als seminaris oberts Camp Base i als tallers Edulab del projecte Educació Demà, de la mà de Sergi del Moral, docent i cap d’estudis a l’Institut-Escola Les Vinyes (www.ielesvinyes.net) de Castellbisbal, i impulsor del Betacamp (www.betacamp.cat).

La creació d’espais més adients per l’aprenentatge és una tendència que s’està estenent de mica en mica en l’àmbit educatiu?

No sé si és una tendència, però sí que estan sorgint en els últims anys d’una manera molt intensa un seguit de preguntes i canvis en relació a quins han de ser els aprenentatges que haurien de produir-se en els nois i noies d’avui en dia i quines metodologies s’han de fer servir. Aquestes preguntes d’alguna manera afecten també a com han de ser els espais on es produeixen aquests canvis. Tot el diàleg que hi ha sobre quina ha de ser l’educació actual té una derivada en els espais d’aprenentatge.

Com ha arribat com a docent a aquesta conclusió?

Personalment, jo he fet un procés de transformació com a docent. Jo vaig començar fent classe amb un patró molt clar sobre com s’aprèn. Simplificant moltíssim consistia en tres aspectes: teoria, problema i examen. Però després vaig veure altres aspectes de l’aprenentatge que a mi em semblaven interessants. Els aplicava d’una manera intuïtiva i després he descobert que els documents normatius també diuen això: que els alumnes han d’aprendre a col·laborar entre ells i a tenir iniciativa, espais crítics i autonomia. Però quan tu comences a desenvolupar aquest tipus de competències amb els alumnes, t’adones que necessites fer canvis.

Canvis a l’aula, per exemple.

Exacte. Al principi, són petits canvis. Per exemple, en la disposició de les taules. En comptes de tenir totes mirant a la pissarra, potser les necessites en grups de quatre. O potser necessites dues pissarres perquè els alumnes puguin interactuar entre ells. O necessites un ordinador perquè els alumnes consultin el que vulguin. I així hi ha centenars d’exemples.

Però arriba a un moment que els canvis van més enllà de l’aula.

Així és. Per a certs aprenentatges potser necessites fer classe al passadís. A vegades pensem que si els alumnes estan fora de classe hi ha un descontrol, però no és així. A mesura que el docent aplica metodologies noves, necessita canviar els espais perquè els tradicionals poden ser una limitació. Des de la meva experiència personal, en voler implementar competències bàsiques (d’acord amb la normativa del Departament d’Ensenyament) te’n adones els espais són en alguns casos limitadors.

Quins canvis apliquen a l’Institut-Escola Les Vinyes respecte als espais d’aprenentatge.

Jo, com a professor de matemàtiques, a Les Vinyes m’he sentit completament lliure per experimentar i sortir de l’aula o comprar material per fer activitats concretes. Per exemple, vam fer una activitat que consistia en fer “puenting” amb nines.

Què?

Sí, vam aplicar les matemàtiques per predir el nombre de gomes que necessitàvem per fer la corda i que la nina no toqués el terra al fer “puenting”. Sembla una frivolitat però cal saber què és una equació de primer grau, cal fer una taula de valors i ser precís amb les mesures que prendràs. Aquest experiment és fer recerca científica amb nens de segon d’ESO. Això t’ho ha de permetre fer el teu centre educatiu. I exemples com aquest tenim molts, sobretot quan portem a terme projectes d’àmbits, que potser a l’aula ja no el podem fer. La necessitat de canviar els espais la crea el propi projecte. Llavors, si tot això va a més, que és el que sembla que pot passar, les aules tradicionals ja no ens serveixen. Estem fent servir una metodologia de producció però tenim aules que no permeten experimentar ni produir.

Els canvis en els espais d’aprenentatge també han de caminar cap al benestar o el confort de l’alumne?

A vegades tenim una confusió. Quan parlem d’aquest tipus de metodologies, hi ha qui pensa que els alumnes són feliços i que tot funciona. Però crec que tot això és un conte de fades. Els adolescents estan en una etapa de la vida al qual ho neguen tot perquè s’estan construint a si mateixos. Això, crec jo, no ho canviaràs mai, facis servir la metodologia que vulguis. Hem de ser conscients que els adolescents són adolescents. Però si tu no els demanes metodologies absurdes i, en canvi, el que proposes té una finalitat i un objectiu, la relació amb els alumnes serà diferent. I sobretot algunes metodologies canvien la relació amb l’aprenentatge. Com pot ser que un alumne surti de l’ESO odiant la literatura? És brutal. Com és possible que aquest alumne no hagi trobat una novel·la que connecti amb si mateix? És impossible. Les noves metodologies no fan que els alumnes vinguin a l’institut amb una gran il·lusió, perquè no és així. Però si que creiem i notem que es pot crear una relació diferent amb l’aprenentatge i l’espai escolar té una implicació clara en aquest procés.

Crèdits: 

Aquí el document original:
http://educaciodema.cat/sites/default/files/entrevista_a_sergi_del_moral.pdf

L’1 de setembre es va publicar al Diari de l’educació aquesta entrevista col·lectiva a diferents persones de l’equip impulsor del betacamp. Aprofito per donar les gràcies a en Pau Rodríguez i al seu equip per l’interès.

Al voltant d’un joc de taula s’hi reuneixen una dotzena de mestres. Mentre hi juguen, van discutint sobre les seves possibilitats educatives. Fa quasi dos dies que s’hi dediquen. “Analitzem els jocs en clau didàctica per fer-ne una guia per a mestres d’assignatures i etapes diverses”, explica Luis Cros, professor de matemàtiques de Secundària. Va ser ell qui, en arribar a la trobada de mestres Betacamp, va proposar un grup de treball –ells en diuen nodes– sobre aquest tema. “Només em va caldre això: fer una proposta i esperar que hi hagués mestres que compartissin la meva inquietud”, diu. I mans a l’obra.

Aquí no hi ha ni programa d’activitats preestablert, ni experts convidats, ni ponències en auditoris. El Betacamp, que del 26 al 29 d’agost ha congregat Montpol –una vella rectoria amb casa de colònies prop de Solsona– quasi un centenar de mestres, és un espai de formació i convivència per a mestres sense precedents a Catalunya. Són els mateixos docents participants els qui, de forma autogestionada, proposen en una assemblea projectes que els agradaria traslladar a l’aula i, en col·laboració amb altres docents que hi tinguin interès, hi treballen durant els quatre dies d’estada.

“Trenquem amb el model que separa l’expert del que aprèn, el ponent de l’oient; aquí tothom és aprenent i, si vols, també expert”, planteja Sergi del Moral, membre del grup impulsor de la trobada. El Betacamp és radical en la seva horitzontalitat i en l’autonomia que otorga als participants. “En educació anem repetint que no tothom té els mateixos interessos ni aprèn de la mateixa manera, també diem que el rol del professor ja no ha de ser el d’ensenyant”, enumera Del Moral, “doncs aquí ho posem en pràctica”.

Amb paraules similars s’expressa Helena Erviti, una altra de les promotores. “Sovint a classe dissenyes les activitats des de la perspectiva del docent, però aquí passes pel rol de l’alumne, un pas indispensable –i que sovint ens saltem– per saber si la nostra tasca funciona”, s’expressa. Els betacampers són mestres que han decidit predicar amb l’exemple“Sabem que l’aprenentatge és de naturalesa social, que parteix dels interessos de cadascú, que es fa en col·laboració”, enumera Del Moral, “doncs el Betacamp pretén ser coherent amb el que sabem de com la gent aprèn”. Si es reivindica que les escoles avancin cap a aquest model –venen a dir–, també ho haurien de fer els espais de formació docent.

Sergi del Moral, Helena Erviti i Montserrat Planella, alguns dels impulsors del Betacamp. / SANDRA LÁZARO

Sergi del Moral, Helena Erviti i Montserrat Planella, alguns dels impulsors del Betacamp. / SANDRA LÁZARO

L’auge dels ‘Edcamp’

El Betacamp va néixer l’agost del 2015 després que alguns dels seus impulsors vulguessin dur al terreny de l’educació l’experiència que havien viscut en un BarCamp. Van quedar enlluernats per aquestes trobades, originàriament vinculades al món tecnològic i de software lliure, on són els participants els que generen el programa i els continguts de debat. El que no sabien els actualsbetacampers, però, és que cinc anys abans, el 2010, un grup de professors de Filadèlfia havien tingut exactament la mateixa idea. En el seu cas van impulsar el moviment Edcamp.

“Els edcamp són trobades obertes a tothom, amb un programa cocreat pels seus participants, i amb l’objectiu de compartir coneixement i experiències al voltant de l’educació”, explica Xevi Pujol, un jove mestre que en els darrers mesos ha estat estudiant aquest moviment per un projecte de la Fundació Jaume Bofill. “Les seves normes són senzilles: la primera és que si la sessió on estàs no és del teu interès, marxis!”, exposa. “L’altra és que comparteixis i participis. No té sentit anar a aquestes trobades amb una actitud passiva”, conclou. Des del 2010 s’han celebrat arreu del món centenars de milers d’edcamps. La majoria als Estats Units, cap a Espanya.

El Betacamp en comparteix la filosofia, però no tots els requisits. “Perquè sigui un Edcamp ha de ser completament gratuït –a Solsona paguen una quota per cobrir les despeses dels tres dies– i ha d’incorporar el logo de la seva fundació”, enumera Pujol. També ha de garantir que no hi hagi cap institució o empresa al darrere, “tan sols un col·lectiu de mestres motivats”, sosté Pujol. En aquest cas el Betacamp hi encaixa a la perfecció.

¿Un canvi en el model de formació?

En el món de l’educació se succeeixen cada any tallers, cursos, congressos, xerrades i formacions de tota mena per a docents. ¿Suposen iniciatives com el Betacamp un canvi en el model de formació dels docents? Els seus impulsors no ho veuen així. “És complementari”, afirma Abraham de la Fuente. “Jo sóc un gran aficionat de les trobades de formació i ensenyament, i ho seguiré sent, però aquest format permet altres coses: si en una xerrada em quedaria amb les ganes de fer preguntes i parlar amb l’expert, aquí puc treballar amb ell”, exemplifica.

unnamed-1

Luis Cros jugant amb els seus companys del node de jocs de taula. / SANDRA LÁZARO

“No estem sols!”

L’objectiu del Betacamp és, doncs, desenvolupar en quatre dies, de forma col·laborativa, un projecte que després es puguin endur a l’aula (i compartir-lo amb tots els mestres que ho vulguin). Això és el que expliquen la majoria de participants en un primer moment. Però una conversa més distesa amb qualsevol d’ells –durant el dinar, a l’hora de la migdiada, potser també a la nit– fa aflorar un altre motiu. “Venim per sentir que no estem sols”, reconeix la mestra Anna Guim, que participa en un node sobre com educar en l’humor. “Som gent que mirem el currículum i l’educació d’una altra manera, cosa que no sempre passa amb els teus companys de l’escola”, sosté.

Per a la majoria de participants, el Betacamp és de passada una injecció de motivació una setmana abans de tornar al seu centre educatiu, anticossos contra el conservadurisme docent. “A vegades penso que el que més m’interessa és precisament el que passa fora els nodes, perquè el missatge del Betacamp és que amb l’aprenentatge formal de continguts no n’hi ha prou, també hi intervenen les habilitats socials o la capacitat de ser autònom”, defensa Del Moral.

Per això el Betacamp està pensat com una convivència de quatre dies. Totes les tasques les decideix l’assemblea general, des de l’hora en què hauran d’apagar la música l’última nit fins als torns de parar taula, i els nodes no tenen cap més horari o directriu que el que els seus integrants s’imposin. En tots els casos acaben sent més de sis hores diàries de feina, però queden diluïdes en un clima de germanor, quasi de colònies d’estiu, que les fan més suportables.

Imatge de l'assemblea general del Betacamp, que se celebra cada dia a les 13 h. / SANDRA LÁZARO

Imatge de l’assemblea general del Betacamp, que se celebra sempre 13 h. / SANDRA LÁZARO

Humor a classe i la doctora House

¿Es pot generar humor amb els alumnes d’una classe de llengua? Amb aquesta pregunta es va posar en marxa el node Oye, ¿por qué te ries?, de tretze persones disposades a dissenyar un projecte que permeti a joves de Secundària aprendre sobre un concepte per al qual l’escola ha estat tradicionalment territori vedat. “La idea és que aprenguin a generar humor després d’haver reflexionat sobre què és exactament, sobre les seves diferents formes, sobre els seus possibles límits”, exposa Guim. En resum, el que proposen és preguntar als alumnes què entenen per humor -“¿És humor Aquí no hay quién viva? ¿Ho podria ser també una sàtira de Quevedo?”-, aconseguir una definició entre tots i, finalment, crear un “producte” humorístic.

No satisfets amb això, però, des del node van acabar consensuant que potser seria necessari trobar-li una utilitat al producte humorístic, sigui un monòleg o una sèrie d’acudits. “Podem aconseguir que aquest humor tingui també una vessant social i de creixement personal”, explica Guim, un tipus “d’humor terapèutic” que pugui servir per fer somriure els avis d’una residència de la tercera edat o per rebaixar la tensió dels alumnes de Primer d’ESO abans dels seus primers exàmens. Guim vol deixar clar que, “evidentment”, el projecte no hagués sigut tan complet sense “la interacció i l’intercanvi d’experiències” entre tots els membres del seu node.

“És que és obvi que dos cervells pensen més que un”, reflexiona Anna Saperas, “si com a mestres ho tenim comprovat amb els nostres alumnes!”. Ella integra un altre node, que es dedica a dissenyar projectes d’indagació per a ciències. “Plantegem problemes en contextos reals que els alumnes puguin anar resolent a partir de la indagació i de les evidències que els donem”, exposa. En tenen alguns exemples: des de posar-se a la pell d’un perit que ha de deliberar sobre l’autoria d’un accident de cotxe fins a fer-ho en la pell d’un metge que a partir dels seus coneixements sobre el cos hagi de fer diagnòstics o predir els problemes de salut d’alguns pacients. Cap dels dos està encara acabat, però per a l’últim ja li han posat nom: la doctora House.

maxresdefault

Fa un temps vaig veure aquesta publicitat pels carrers de Quito. Aquesta mateixa campanya es va fer aquí fa encara més temps, per això em van cridar l’atenció els noms, que evidentment, eren molt diferents als d’aquí. La pregunta era òbvia: quins noms? I també, com els trien? quants trien? amb quins criteris?

Llavors em va semblar que aquesta idea podia donar lloc a un projecte matemàtic, i ara aquesta publicitat torna a estar a les botigues. Ens hi hem posat i amb el meu company Salva Chiva farem un petit projecte a 1r d’ESO.

Aquesta carta ficcionada podria servir per obrir la llauna, per motivar un estudi que doni una resposta raonada, que respongui a un encàrrec, a una necessitat.

“Hem rebut aquesta carta al vostre nom. Algú la vol llegir?”

captura-de-2016-10-09-18-38-37

Aquesta activitat pot contribuir a donar certa publicitat gratuïta, cosa que honestament no em fa cap il·lusió. Tan mateix, segons com es tracti, també pot contribuir a fomentar capacitat crítica vers la publicitat. I no menys important, pot servir perquè els nois i noies experimentin en primera persona com les matemàtiques en particular (i el coneixement en general) ens ajuden a comprendre el món que ens envolta.

Aquest tipus de propostes no són un a més a més, són les que han d’estructurar l’ensenyament i l’aprenentatge. Només cal recorre als documents oficials del Departament (currículum, competències d’àmbits i competències bàsiques) per veure que des del punt de vista normatiu el projecte està més que justificat.

Compartim aquí la idea per animar a d’altres col·legues a fer-la servir. En tal cas, us convidem a que feu el mateix amb la vostra interpretació.

PDF de la carta.

Crèdits de la imatge: Vídeo promocional de la campanya a Ecuador: https://www.youtube.com/watch?v=edp550EUCig

 

tumblr_mk6mk1f8PE1qj55u7o1_1280-1024x1024
El betacamp té un fons i una forma.

La forma: dura 4 dies, a finals d’agost, en una casa de colònies prop de Solsona, es dorm en tendes de campanya o lliteres en habitacions compartides, s’organitza en nodes (cada cop més interdisciplinars), la connexió a Internet és limitada, la gent es desperta d’hora i se’n va a dormir tard, hi ha tasques de neteja i menjars que són responsabilitat de les persones participants, l’entorn natural és fantàstic… i podria seguir afegint cares a la polièdrica i dinàmica forma del betacamp.

És possible que aquesta forma no sigui fruit d’un procés totalment conscient o meditat, però el que és segur és que no és casual.

La forma és local, sorgeix de les persones que l’hem impulsat, així com de les que l’han legitimat, les assistents a aquestes dues primeres edicions. Té especial interès per nosaltres, i crec que s’està formant certa identitat pròpia. Hi ha gent que diu que és betacamper/a (en català correcte, betacampista).

En definitiva, la forma és un vestit, és personal.

El fons del betacamp és una altra cosa.

Si despullem el betacamp ens queda un espai d’aprenentatge personalitzat, no tothom aprèn el mateix ni de la mateixa manera, una dinàmica de participació que cedeix deliberadament iniciativa, autonomia i responsabilitat, que promou una relació que trenca amb el rol expert-aprenent, on es dóna un aprenentatge entre iguals (cosa que donaria per un altre article), on la col·laboració i el treball en equip no són accessoris, sinó estrucutrals. Un espai, en definitiva, en que es posa en pràctica s’experimenta allò que diem fa dècades.

El fons, a diferència de la forma, és transferible, és compartit per una àmplia majoria de la comunitat educativa (internacional), més enllà de colors, concerts i contrades. El fons no és personal, al contrari, és un intent per posar en pràctica allò que diu la recerca internacional i els decrets educatius. No és un invent, és normatiu. Deixem de dir-li innovació? Tan és…

Desitjo enormement que el betacamp segueixi el seu camí. Tant com que sorgeixin altres iniciatives que comparteixin el seu fons (em consta que així serà), per això escric aquestes línies, perquè em sembla important distingir fons i forma. No sigui que acabem reduint la categoria (el fons) a anècdota (la forma).

Llarga vida al betacamp.

Crèdits: de la Imatge: Espen Kluge. Gràcies a @srdelafu per la lectura crítica.

24613995263_cfc38d90d8_k
Escriure una instància a l’Ajuntament demanant permís per intervenir artísticament un espai públic. Una instància de veritat a un ajuntament de veritat per aconseguir permís de veritat.

La finalitat canvia, la finalitat és evident.

Fem-ho doncs.

Quines són les idees importants? Volem saber-les. Poseu-vos en la pell de la persona que rebrà la instància? Què li hem de fer saber perquè ens doni permís? Podem escriure amb faltes ortogràfiques? Ni podem, ni volem. Importa si la lletra és entenedora? Sobra dir-ho.

Escriure correctament no és un objectiu, és una necessitat.

Aitor:

Estic nerviós. Me va el corazón a mil.

Nerea:

Puedo escribir en castellano? Me cuesta mucho y tengo miedo de que por culpa mía no nos dejen.

Un alumne, que té dificultats per escriure, reescriu el text vàries vegades “per què només tenim una instància” i no podem repetir-ho, demana suport, i fa una redacció impecable i una lletra fantàstica, i li ensenyo a la Rosa, professora de Català, i no s’ho pot creure, i somriu.

Mavi, futura professora:

És la primera redacció que veig que serveix per alguna cosa.

25147615251_544ef3128b_k

I portem les instàncies a l’Ajuntament.

I ara què?

Esperar resposta.

I si ens diuen que no? I si no ens donen permís?

No podrem fer-ho tal i com ho hem previst. Haurem d’insistir, o pensar si hem fet alguna cosa malament, o buscar una alternativa, o…

Els projectes no són millors ni pitjors, però permeten una relació diferent amb l’aprenentatge i el coneixement, permeten crear necessitats d’una manera diferent, més reals, més significatives. Escriure una redacció sobre el que faràs a l’estiu és necessari i interessant, però no és suficient.

Com deia Joan Miró, una cosa lleva a la otra.

Aquesta entrada no està basada en una història real, sinó en dues.

La del Bernat, que dies enrere es trenca la tíbia jugant a futbol. I la del projecte transversal de 3r d’ESO que consisteix en organitzar una donació de sang.

Quan comença el projecte el Bernat es mou per l’institut en cadira de rodes. El seu grup de treball fa aquest vídeo.

El lema de difusió triat pels nois i noies és: la teva sang, les seves vides. I jo versionaria: la teva sang, les seves vides, els nostres aprenentatges.

M’assalten tres preguntes.

La primera. És valuós tot això? L’escola s’ha de dedicar a fer possible situacions d’aprenentatge com aquesta? Val la pena? És rellevant? Com de rellevant?

La segona, pregunta trampa. A quina assignatura ho posem això?

Es podria pensar que aquest vídeo és una anècdota, junt amb la vintena de produccions i altres iniciatives que han pensat o executat altres companys i companyes del Bernat per difondre la campanya de #donacio2016. El que segur no és una anècdota són les vides que salvaran el centenar de donacions de sang que mentre escric aquestes línies s’estan produint a la biblioteca de l’Institut-Escola.

I la tercera pregunta. Si ho hem de fer, com ho fem?

Al meu centre ho estem intentant, i sóc crític amb el que fem, i sóc conscient que tenim marge de millora, però honestament, aquest vídeo em confirma que el que fem és rellevant.

9/03/16. Comentari destacat de Boris Mir:

Aquestes són les pràctiques avançades que hem de generalitzar: una formació per a la vida plena que desenvolupi les competències integrant aspectes cognitius, emocionals i ètics. Que formi a persones compromeses amb el seu entorn, de forma significativa i autèntica.
Els instruments poden ser aquests o qualsevol altres: Les Vinyes és un exemple imperfecte i provisional, no és un model. Però es fonamenta en pràctiques educatives basades en el que les ciències cognitives ens han ensenyat, té un propòsit educatiu rigorós i posa l’aprenentatge de l’alumne al centre de l’organització. I això, cada centre, cada comunitat educativa té el dret i el deure de decidir-ho i fer-ho a la seva manera, amb la seva gent.

No ens equivoquem de debat, ni de visió. No són les assignatures, ni la “nova” o “vella” educació, no són els continguts, ni el currículum… És l’educació dels nostres joves el que ha de passar a primer pla.
Tenim, doncs, el deure de fer-ho i perseverar. De seguir aprenent i de fer-ho possible a Les Vinyes i a arreu del nostre país.

Completament d’acord. Tan mateix, la meva intenció no és descentrar el debat, al contrari. És una reflexió a peu d’aula, lícita des de la convicció com a docent de que necessitem espais perquè aquestes situacions d’aprenentatge siguin possibles, i aquests espais són transversals.

10/03/16. Comentari de Gregori Berbegal:

Moltes vegades mirem d’ensenyar coses i pensem que els hi estem ensenyant, és ben cert, però, les han aprés?
Estimo que amb aquest projecte d’APS hem aprés, i ens omple de satisfacció veure un resultat que ha calat a tota la comunitat educativa i ciutadana, que els alumnes han treballat, han entès, han compartit, han practicat… que ahir a quarts de 10 estàvem encara, esgotats però satisfets. No recordaran que durant el matí estàvem a classe treballant el sector terciari, sanitat, educació… Però sempre recordaran la seva participació en un projecte de vida que combina educació sanitat… i pot ser fins i tot al seu moment entenguin que conceptes abstractes com solidaritat, donació, necessitat i d’altres hi tenen un significat molt concret i al seu propi abast. Varem aprendre (tots) una lliçó de vida.

Els dies 26, 27, 28 i 29 d’agost tornaré a estar a Montpol per trobar-me a un grup de persones amb les que comparteixo l’entusiasme per l’educació. Estic parlant de la segona edició del #betacamp, amb petits canvis (més aforament, més espais de treball, més treball en nodes…) però la mateixa essència.

Vista l’experiència de la passada edició, en aquesta ocasió no proposaré cap node i em dedicaré a ajudar en tasques organitzatives.

Demà 6 de març s’obre el termini d’inscripció. Reserva la teva plaça abans no sigui massa tard!

assemblea_04