Sentir una pregunta

Estos dias en #aulablog14 me han servido para reafirmarme en al menos en dos ideas: (1) hay goze matemático para todxs, y (2) sentir una pregunta es una herramienta de aprendizaje potentísima.

Sentir, vivir, crear una pregunta en la cabeza de los alumnos tiene un valor especial, descubrir es mucho más potente que conocer. Descubrir singulariza, personifica, sindica, atrae. El conocimiento puede transmitirse, puede ser contado, pero el descubrimiento sólo puede vivirse en primera persona.

Con demasiada frecuencia la resolución de problemas matemáticos tiene esta pinta.

¿Ganas de resolverlo?

Esta manera de presentar un problema tiene ventajas, claro está, pero también es obvio que se preocupa poco o nada de que su resolución sea apetecible, o por captar y mantener la atenció de nuestros alumnos. En el taller Sin conflicto no hay matemáticas intentamos mostrar como generar una dinámica de aula más centrada en los alumnos y menos en el contenido curricular. Una idea original de Dan Meyer que él mismo llama “actividades matemáticas en tres actos”.

Primero, encender el fuego. ¿Este video te sugiere alguna pregunta?

Después del taller, Boris apuntó que hubiera estado bien ver más puntos de partida como éste, es decir, situaciones que permitan sentir una pregunta. El objetivo de este artículo es dar cuatro ejemplos más que me parecen atractivos tan o más atractivos como la piràmide de monedas.

Ejemplo 1

A partir de un vídeo creado ex profeso. Un dipósito de agua se llena leeeeeentamente.

La pregunta principal que se quiere crear es ¿cuánto tardará en llenarse el tanque?

Ejemplo 2

A partir de una imagen. Quizá sea necesario introducirla, explicar que se trata de una fotografia en la que se ve una reproducción a escala de Neptuno. Pero, y eso es lo potente, quizá no hace falta decir nada más.

La pregunta que quiere sugerirse es ¿dónde está la Tierra?, ¿cómo sera de grande?

Ejemplo 3

A partir de un anuncio televisivo en el que se ha ocultado cierta información. 39 segundos bastan para encender el fuego.

La pregunta que se quiere crear es ¿cuántos sobres de azúcar hay en una lata de Coca-Cola?

Ejemplo 4

A partir de un objeto físico, palpable. Un pedazo de césped del Camp Nou de coleccionista, serie limitada. Entrar en clase, dejar el objeto donde toda la clase pueda verlo. ¿Qué preguntas surgen?

 ¿Cuántos trozos de césped como este hay en el Camp Nou? Suelen surgir preguntas distintas pero equivalentes: ¿cuántas personas tienen un pedazo como este? ¿cuánto dinero ha ganado el Barça vendiendo el césped?

Los tres primeros ejemplos son de Dan Meyer (aquí todas sus actividades en tres actos), el cuarto de Laia Fandos.

A raíz del feedback que recibimos en #aulablog14 no tengo ninguna duda de que esta metodologia dinámica de aula es exportable a cualquier disciplina. Lamento que todos los ejemplos sean de matemáticas. ¿Se te ocurre alguna propuesta de tu ámbito?

No puedo acabar este artículo sin decir que #aulablog14 también me ha servido para reafirmarme en otra idea. Me encanta ser profesor.